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ENTRARÁN EN MEDIO DE VOSOTROS LOBOS RAPACES | Jueves 11 de octubre Lección 02

octubre 11, 2018

ENTRARÁN EN MEDIO DE VOSOTROS LOBOS RAPACES | Jueves 11 de octubre Lección 02

Lee Hechos 20:25 al 31. ¿Qué les advirtió Pablo a los ancianos de Éfeso?  ¿Qué debían hacer para evitar que esto sucediera?

Durante su ministerio, Pablo a menudo enfrentó oposición, y sabía que sería difícil preservar la pureza del evangelio de Jesucristo. En su despedida a los ancianos de Éfeso, se basó en la analogía del atalaya de Ezequiel 33:1 al 6 para decirles a sus colegas dirigentes que ellos también eran responsables de salvaguardar el evangelio. Debían ser fieles pastores de sus congregaciones.
El uso que hace Pablo de la expresión “lobos rapaces” para describir a los falsos maestros (Hech. 20:29) es una reminiscencia de la advertencia similar de Jesús de que los falsos maestros se disfrazarían con ropa de oveja (Mat.
7:15). Estos surgieron poco después de que Pablo pronunciara la advertencia, y atacaron a las iglesias que él había establecido. En Efesios 5:6 al 14 y Colosenses 2:8, vemos algunas advertencias de Pablo a las iglesias de Asia Menor.
En 2 Timoteo, Pablo le advierte a Timoteo, responsable de la iglesia de Éfeso, contra los errores en la iglesia y la impiedad de los últimos días.

Lee 2 Timoteo 2:14 al 19 y 3:12 al 17. ¿Qué le dice Pablo a Timoteo sobre cómo contrarrestar a los falsos maestros y preservar la unidad de la iglesia?

Primero, Timoteo debía conocer su Biblia para “interpreta[r] rectamente la palabra de verdad” (2 Tim. 2:15). El antídoto para estas disputas es entender y enseñar la Palabra de Dios. Ninguna parte debe estar reñida con el cuadro completo presentado en la Biblia. Las irrelevancias y las cuestiones secundarias deben subordinarse a los principios de la Palabra de Dios, que es lo que realmente preparará a los creyentes para una vida victoriosa en Cristo.
La segunda recomendación de Pablo es que el mismo Timoteo “evit[e] profanas y vanas palabrerías” (2 Tim. 2:16). Los temas triviales y especulativos no deben ser parte de la enseñanza de Timoteo, si se lo ha de considerar un pastor digno y fiel. Solo la verdad conduce a la piedad y la armonía.
Timoteo debía evitar –e instar a su pueblo a evitar– esos errores porque arremeten contra la iglesia como una enfermedad (2 Tim. 2:17).
Finalmente, la obediencia a Dios es el antídoto contra las falsas enseñanzas (2 Tim. 3:14-17) que podrían amenazar la unidad de la iglesia.

Como iglesia, ¿cómo podemos protegernos de personas similares que, mediante falsas enseñanzas, pueden causar divisiones entre nosotros?

Reavivados por su palabra: Hoy, Apocalipsis 21 – Durante esta semana, DTG cap. 72.