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EL BUEN SAMARITANO | LECCIÓN 8 MARTES 20 DE AGOSTO

agosto 19, 2019

EL BUEN SAMARITANO | LECCIÓN 8 MARTES 20 DE AGOSTO

Lee Lucas 10:25 al 27. El intérprete de la ley que interrogó a Jesús ofreció un resumen tradicional de los Mandamientos del Antiguo Testamento para llevar una vida aceptable ante Dios. ¿Qué relación tienen estos dos mandamientos?
Cuando lo interrogaban, Jesús a menudo concluía sus respuestas con un resultado muy diferente al que buscaba el interlocutor. En relación a la instrucción de Levítico 19:18, “amarás a tu prójimo como a ti mismo”, parece que muchos de los religiosos de su época dedicaban mucho tiempo y energía debatiendo la extensión y los límites de este principio del “prójimo”.
Jesús ya había tratado que sus seguidores ampliaran la comprensión de este término, instándolos no solo a amar a su prójimo, sino también a hacer el bien a todos: “Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos” (Mat. 5:44, 45).
Cuando un experto en derecho religioso intentó probar a Jesús, recurrió a la pregunta tan discutida: “¿Y quién es mi prójimo?” (Luc. 10:29). En respuesta, Jesús relató la historia del buen samaritano, pero su respuesta concluyentea la pregunta no definió la terminología de “prójimo”. De hecho, Jesús dijo:“Ve y sé prójimo de cualquiera que necesite tu ayuda” (ver Luc. 10:36, 37).
Lee Lucas 10:30 al 37. ¿Cuál es la importancia del contraste que hace Jesús entre los tres personajes que ven al hombre que necesita su ayuda al costado del camino?
Como era común en las enseñanzas de Jesús, sus críticas más severas estaba dirigidas a quienes pretendían ser religiosos, pero mostraban poca preocupación por el sufrimiento de los demás. “En la historia del buen samaritano Cristo ilustra la naturaleza de la verdadera religión. Muestra que
ésta no consiste en sistemas, credos o ritos, sino en la ejecución de actos de amor, en hacer el mayor bien a otros, en la bondad genuina” (DTG 460).
En su enseñanza, Jesús señala a un forastero, alguien considerado infiel a Dios, para demostrar cuál es el llamado de Dios a todos los que dicen ser sus seguidores. Al igual que sus primeros oyentes, cuando nos acercamos a Jesús para preguntarnos qué debemos hacer para heredar la vida eterna, en definitiva nos instruye a ir y ser el prójimo de cualquier persona necesitada.

Reavivados por su palabra:Hoy,1 Reyes 21-Durante esta semana,HAP,caps.54,55.