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EN EL PRINCIPIO… | Domingo 17 de mayo Lecci贸n 8

mayo 17, 2020

EN EL PRINCIPIO… | Domingo 17 de mayo Lección 8

Lee Génesis 1:1. ¿Qué verdades profundas se revelan aquí?

La Biblia se abre con las palabras más sublimes y profundas, palabras que son simples, pero al mismo tiempo contienen una profundidad inmensurable al estudiarlas detenidamente. De hecho, las primeras preguntas de la filosofía sobre quiénes somos, por qué estamos aquí y cómo llegamos aquí se responden con la primera frase de la Biblia.
Existimos porque Dios nos creó en un tiempo específico en el pasado. No evolucionamos de la nada; ni llegamos a la existencia por casualidad, sin un propósito final y sin una dirección prevista, como mayormente enseña el modelo científico contemporáneo de los orígenes. La Evolución darwiniana contradice las Escrituras en todo sentido, y los intentos de algunos de armonizarla con la Biblia hacen que los cristianos parezcan tontos.

También fuimos creados por Dios en un momento específico y absoluto: “En el principio”. Por ende, esto significa que Dios existió antes de este comienzo. Es decir, Dios existió antes de que se creara el tiempo y que este se expresara en el ciclo diario de “tarde y mañana”, y en meses y años, todo
ello marcado por la relación del mundo con el Sol y la Luna. Este comienzo absoluto se refleja en otros pasajes de las Escrituras que lo respaldan, y reafirman continuamente la naturaleza y los métodos de la obra creadora de Dios (Juan 1:1-3).

Lee Juan 1:1 al 3; y Hebreos 1:1 y 2. ¿Quién fue el agente de la Creación? Piensa en lo que significa que él también haya muerto en la Cruz.

La Biblia enseña que Jesús fue el agente de la Creación. La Biblia dice que “todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho” (Juan 1:3). Jesús “hizo el universo” (Heb. 1:1, 2). Debido a que todas las cosas tienen su origen en Jesús al principio, podemos tener la esperanza de que al final él completará lo que ha comenzado, porque él es el “el Alfa y la Omega”, “el primero y el último” (Apoc. 1:8; 22:13).

¿De qué te sirve saber que fuiste creado por Dios? Imagina si no creyeras en esto. ¿Cuán diferente te verías a ti mismo y a los demás, y por qué?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 105.