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LA IDOLATRÍA EN LA EDUCACIÓN | Lección 7 Jueves 12 de noviembre

noviembre 13, 2020

LA IDOLATRÍA EN LA EDUCACIÓN | Lección 7 Jueves 12 de noviembre

El antiguo Israel estaba rodeado de pueblos muy religiosos, tan dedicados a adorar y aplacar a sus dioses que sacrificaban incluso a sus propios hijos. Eso es dedicación, ¿verdad?
Por lo tanto, la adoración, la verdadera adoración al Dios verdadero, era una parte importante para proteger a los hebreos de quedar atrapados en la idolatría y la adoración falsa que los rodeaba. Y, sin embargo, a pesar de todas las advertencias, aun así cayeron en las prácticas idólatras contra las que se les había advertido específicamente.
Y ¿qué sucede con nosotros hoy? ¿Por qué también es tan importante adorar al Dios verdadero y contar todo lo que ha hecho por nosotros, especialmente frente a los peligros de la idolatría moderna?

Lee Marcos 7:1 al 13. ¿Qué principio encontramos en los versículos 7 al 9 que podría aplicarse hoy en el contexto de la educación cristiana y el peligro de las falsas enseñanzas, tomadas del mundo, que podrían afectar negativamente la práctica de nuestra fe?

Muchas de las grandes ideas intelectuales del mundo actual se basan en una visión naturalista de la realidad. Muchas de las disciplinas de estudio se imparten hoy desde esa perspectiva. Esto a menudo significa que lo que se enseña es contrario a las Escrituras. Podemos vernos tentados a adorar ideas que se han postulado, teorizado y puesto en práctica. También podemos deificar las mentes brillantes de filósofos, científicos y matemáticos que fomentaron estas ideas. El problema es que a menudo estas ideas pueden colisionar con las Escrituras, pero debido a que actualmente se enseñan y se cree que son ciertas la gente intenta integrarlas a la educación cristiana. Sin embargo, la única manera de lograrlo es comprometer la fe, lo que a menudo significa torcer y distorsionar las Escrituras para intentar que estas encajen con las ideas actuales.

¿Cuáles son algunas de las creencias populares actuales contrarias a las Escrituras y cómo podemos, como iglesia, evitar incorporarlas en nuestro sistema educativo?

Reavivados por su palabra: Hoy, Jeremias 17.