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A IMAGEN DE DIOS | Domingo 15 de noviembre Lección 8

noviembre 16, 2020

A IMAGEN DE DIOS | Domingo 15 de noviembre Lección 8

Lee Génesis 1:26 y 27; y 5:1 y 3. ¿Qué nos enseñan estos versículos acerca de cómo Dios creó originalmente a la humanidad y lo que sucedió con la humanidad después del pecado?

La frase “a imagen de Dios” ha cautivado a los intérpretes de la Biblia durante siglos. ¿Cuál es esta imagen con la que se creó a los primeros seres humanos? Por ejemplo, ¿significa que Dios se miró en un espejo y formó su nueva Creación parecida a sí mismo? ¿O significa que los seres humanos se asemejan más a Dios que a todas las demás formas de vida? ¿O se refiere a una similitud y compatibilidad espiritual e intelectual entre el Creador y su creación humana? Las Escrituras no dan ninguna explicación precisa de esta expresión, a pesar de que los eruditos han extraído de las Escrituras muchas interpretaciones de lo que podría significar. Sin embargo, podemos ver que después del pecado esta imagen cambió, fue distorsionada; razón por la cual Elena de White escribió que el objetivo de la educación es restaurar en el hombre la imagen de su hacedor (Ed 14-16).

¿Cómo puede la educación lograr un objetivo tan notable? En primer lugar, debemos recordar que Dios hizo que tuviésemos una relación con él, algo similar a lo que hacen los padres con sus hijos. Nos hizo a su imagen, de la misma manera en que los padres humanos tienen hijos a su imagen (Gén. 5:1), para que él pudiera educarnos como hijos suyos que pertenecen a su familia. El Señor se puede comunicar con nosotros y formar una relación duradera con nosotros. Por ende, la imagen de Dios es más una “imagen mental” que permite que dos seres, uno divino y otro humano,
tengan una convergencia de ideas. Esto es precisamente lo que sucede en la educación, primero en el hogar entre padres e hijos, y luego en la escuela, cuando los maestros se hacen cargo de la obra educativa. Evidentemente, Dios planificó este proceso de educación, que conocemos tan bien, cuando al distinguirnos de muchas otras formas de vida nos hizo a su imagen: lo hizo para poder enseñarnos y para que podemos aprender de él, hasta que su imagen (su mente) se refleje en la nuestra.

La historia de la Redención es una historia de educación desde la Creación hasta la Encarnación, y desde la Encarnación hasta la Recreación. Dios es un Maestro, y el cielo es una escuela por la eternidad (ver Ed 301). ¿Cuáles son las implicaciones de este pensamiento para nuestro compromiso con la educación cristiana en el hogar, en la iglesia, en la escuela, en la universidad y durante toda la vida?

Reavivados por su palabra: Hoy, Jeremias 20.