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AFRONTAR LAS DIFICULTADES CON HONESTIDAD Y CUIDADO | Lección 12 Lunes 15 de junio

junio 14, 2020

AFRONTAR LAS DIFICULTADES CON HONESTIDAD Y CUIDADO | Lección 12 Lunes 15 de junio

¿Alguna vez te encontraste con un versículo o un pasaje que no entendías, o que te resultaba difícil armonizar con otros textos o con la realidad en general? Es difícil imaginar que en algún momento no hayas enfrentado este problema. La pregunta es: ¿cómo respondiste? O, mejor aún, ¿cómo
deberías responder?

Lee 1 Crónicas 29:17, Proverbios 2:7 y 1 Timoteo 4:16. ¿Qué dicen estos versículos que puede aplicarse a la cuestión de cómo abordar los pasajes difíciles?

Solo con honestidad podemos enfrentar las dificultades en forma adecuada. La honestidad nos protege para no evadir ninguna dificultad ni intentar ocultarla. La honestidad también nos impedirá dar respuestas superficiales que no soporten realmente la prueba del escrutinio. Dios se
complace con la honestidad y la integridad. Por lo tanto, debemos emular su carácter en todo lo que hacemos, incluso en nuestro estudio de la Biblia.

Los honestos afrontarán las dificultades de la Biblia de tal manera que tendrán cuidado de no presentar información fuera de contexto, distorsionar la verdad con lenguaje cargado o engañar a otros mediante la manipulación de pruebas. Es mucho mejor aguardar una respuesta sostenible para una dificultad que intentar brindar una solución evasiva o insatisfactoria.
Un efecto secundario positivo de ser honesto en nuestro estudio bíblico es que genera confianza, y la confianza es la base de todas las relaciones personales sanas; convence a la gente mucho más que las respuestas endebles. Es mejor decir que simplemente no sabes cómo responder la pregunta o cómo explicar el texto con precisión que procurar que este diga lo que tú quieres
que diga cuando, quizá, realmente no sea así.

Las personas cuidadosas fervientemente desean conocer la verdad de la Palabra de Dios y, por lo tanto, se cercioran constantemente de no apresurarse a llegar a conclusiones basadas en un conocimiento limitado o en una evidencia endeble. Los cuidadosos deciden no pasar por alto ningún aspecto ni detalle que pueda ser importante. No se apresuran en su pensamiento; son minuciosas y diligentes en el estudio de la Palabra de Dios y en toda la información relacionada.

¿Qué haces tú, o qué deberías hacer, con textos que no entiendes plenamente o que parece que no encajan con tu interpretación de la verdad?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 134.