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ALGO NUEVO | Lección 4 | Miércoles 21 de julio

julio 21, 2021

ALGO NUEVO | Lección 4 | Miércoles 21 de julio

Después de que David confesó su pecado sin tratar de excusarlo ni pasarlo por alto, a continuación rogó a Dios. ¿Qué le pidió? Lee Salmo 51:7 al 12.

La referencia de David a la purificación con hisopo utiliza terminología conocida por todos los israelitas que alguna vez visitaron el Santuario. Al referirse a los actos rituales de purificación descritos en la Ley de Moisés (Lev. 14:4), reconoció el poder de un sacrificio, el Sacrificio, que vendría en el futuro para quitar los pecados del mundo. David también pidió “gozo” y “alegría”. Frente a la enormidad de su pecado, ¿no es esto un poco audaz? Quizá sea útil escuchar esta paráfrasis: “Dime que me perdonas para que pueda entrar de nuevo al Santuario, donde puedo escuchar el gozo y la alegría de quienes te adoran”.

Cuando Adán y Eva pecaron, se escondieron de la presencia de Dios (Gén.3:8). ¿Por qué crees que la petición de David, incluso después de su pecado, es tan diferente? Lee Salmo 51:11 y 12.

David no quiere perder el sentido de vivir en la presencia de Dios. Se da cuenta de que sin el Espíritu Santo no tiene poder. Sabe que podría volver a caer en el pecado tan fácilmente como cayó en el pecado con Betsabé. Su autoestima está hecha añicos. David comprende que las victorias futuras no provendrán de él; vendrán
solo de Dios mientras él dependa totalmente del Señor. La vida cristiana victoriosa no depende solo de nosotros. Depende de Jesús. Anhelamos su presencia; ansiamos su Espíritu; queremos el gozo de su salvación. Reconocemos nuestra necesidad de renovación y restauración. Necesitamos su descanso: el acto divino de re-crear. El descanso de la Creación no está lejos del perdón. “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí” (Sal. 51:10) utiliza terminología
de la Creación. En el Antiguo Testamento, solo Dios puede “crear” (bara’), y una vez que somos re-creados, podemos descansar.

Si no has experimentado el gozo y la alegría de la liberación de una conciencia culpable, ¿qué te detiene? Si sientes culpa, ¿qué podrías aprender de esta historia que debería ayudarte?

Reavivados por su Palabra: Hoy, Juan 16.