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ALZAR LOS OJOS AL CIELO | Miércoles 29 de enero Lección 5

enero 30, 2020

ALZAR LOS OJOS AL CIELO | Miércoles 29 de enero Lección 5

Lee Daniel 4:34 al 37. ¿Cómo y por qué las cosas cambian para el rey?

Dios permite que Nabucodonosor se vea afectado por una enfermedad extraña, pero con el tiempo lo restituye fácilmente a un estado mental sano.
Curiosamente, todo cambia cuando, al final de los siete años predichos por el profeta, el rey enfermo alza los ojos al Cielo (Dan. 4:34).
“Durante siete años Nabucodonosor fue el asombro de todos sus súbditos; durante siete años fue humillado ante todo el mundo. Al cabo de ese tiempo, la razón le fue devuelta y, mirando con humildad hacia el Dios del cielo, reconoció en su castigo la intervención de la mano divina. En una proclamación pública confesó su culpa y la gran misericordia de Dios al devolverle la razón” (PR 382).
Sin duda, pueden ocurrir grandes cambios cuando elevamos nuestros ojos al Cielo. Tan pronto como recobró la razón, el rey dio testimonio de que aprendió la lección.
Pero, esta historia no tiene tanto que ver con Nabucodonosor como con la misericordia de Dios. El rey había perdido tres oportunidades anteriores para aceptar al Dios de Israel como el Señor de su vida. Él dispuso de esas ocasiones al reconocer la sabiduría excepcional de los cuatro jóvenes cautivos de Judea (Dan. 1), cuando Daniel interpreta su sueño (Dan. 2) y cuando los tres hebreos son rescatados del horno de fuego (Dan. 3). Al fin y al cabo, si ese rescate no lo humilla, entonces, ¿qué podría hacerlo? A pesar de la obstinación del gobernante, Dios le da una cuarta oportunidad, finalmente conquista el corazón del rey y lo restituye a su cargo real (Dan. 4). Como ilustra el caso de Nabucodonosor, Dios nos da una oportunidad tras otra para restaurarnos a una relación correcta con él. Como Pablo escribe muchos siglos más tarde, el Señor “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Tim. 2:4). En esta historia vemos un poderoso ejemplo de esa verdad.

¿De qué formas Dios te ha humillado? ¿Qué aprendiste de la experiencia? ¿Qué cambios necesitas hacer, quizá, para evitar tener que aprender la lección nuevamente?

Reavivados por su palabra: Hoy, Job 38 – Durante esta semana, CS cap. 20.