Saltar al contenido

APLICAR LA PALABRA DE DIOS | Miércoles 12 de agosto Lección 7

agosto 16, 2020

APLICAR LA PALABRA DE DIOS | Miércoles 12 de agosto Lección 7

Se han contado más de tres mil promesas en la Palabra de Dios. Cada una de ellas proviene del corazón de un Dios amoroso, que “es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros” (Efe. 3:20). Las promesas de Dios son compromisos que él hace con cada uno de nosotros.

Cuando reclamamos estas promesas por fe y enseñamos a otras personas a reclamarlas, las bendiciones del Cielo fluyen en nuestra vida. El apóstol Pablo enfatiza esta realidad divina en Romanos 8: “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” (vers. 32). El apóstol Pedro esclarece esta
promesa, declarando que “todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder” (2 Ped. 1:3). A través de la muerte de Cristo en la Cruz, y su victoria sobre Satanás y los principados y potestades del infierno, él ha provisto todo lo necesario para que vivamos una vida espiritual piadosa. También promete satisfacer nuestras necesidades físicas básicas.

Compara 1 Juan 1:7 al 9 y Filipenses 4:13 y 19. Aunque estas promesas son bastante diferentes, ¿qué nos enseñan sobre el carácter de Dios? ¿Cómo han impactado estas promesas en tu vida?

Las promesas que hemos leído en estos pasajes hablan de algo diferente, pero la imagen de Dios que nos brindan es muy similar. Revelan a un Dios de perdón amoroso, poder infinito y preocupación por nuestras necesidades básicas. Nos dan la seguridad de que Dios se preocupa profundamente por nosotros.

Lee Hebreos 3:19; 4:1 al 3; y Mateo 13:58. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca de la necesidad de la fe?

Hay tantas promesas maravillosas de Dios en la Biblia, y cuando por fe reclamamos las promesas de la Palabra de Dios y las creemos porque Cristo lo ha prometido, las bendiciones de esas promesas se hacen nuestras. Es la falta de fe en la capacidad de Dios para hacer lo que ha prometido en su Palabra lo que limita el cumplimiento de las promesas de Dios en nuestra vida.

Ora para que Dios te guíe esta semana a alguien que necesita las promesas esperanzadoras que se encuentran en la Palabra de Dios.

Reavivados por su palabra: Hoy, Eclesiastés 11.