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AYUNO Y ORACIÓN, UNA VEZ MÁS | Lección 11 Domingo 8 de marzo

marzo 8, 2020

AYUNO Y ORACIÓN, UNA VEZ MÁS | Lección 11 Domingo 8 de marzo

Lee Daniel 10:1 al 3. ¿Qué encontramos que Daniel hacía de nuevo?

Daniel no explica las razones de su prolongado período de aflicción. Pero una intercesión tan ferviente muy probablemente haya estado motivada por la situación de los judíos, que acaban de regresar de Babilonia a Palestina.

Lee Esdras 4:1 al 5. ¿Qué desafíos enfrentaron los judíos al regresar?

Sabemos por Esdras 4:1 al 5 que en ese entonces los judíos enfrentaron una fuerte oposición al intentar reconstruir el Templo. Los samaritanos enviaron informes falsos a la corte persa, incitando al rey a detener la obra de reconstrucción. Frente a esas crisis, durante tres semanas Daniel ruega
a Dios que influya en Ciro para permitir que la obra continúe.
A estas alturas, probablemente Daniel tenía unos noventa años. Él no pensaba en sí mismo, sino en su pueblo y los desafíos que este enfrentaba.

Y persistió en la oración durante tres semanas completas antes de recibir una respuesta de Dios. Durante este tiempo, el profeta siguió una dieta muy modesta, absteniéndose de manjares e incluso ungüentos. No le preocupaba en absoluto su comodidad ni su apariencia, pero estaba profundamente preocupado por el bienestar de sus compatriotas judíos en Jerusalén, a 1.600
kilómetros de distancia.

Al observar la vida de oración de Daniel, aprendemos algunas lecciones valiosas. En primer lugar, debemos perseverar en la oración, incluso cuando nuestras peticiones no sean respondidas de inmediato. En segundo lugar, debemos dedicar tiempo a orar por los demás. Hay algo especial en las oraciones de intercesión. Recuerda que “quitó Jehová la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job” (Job 42:10). En tercer lugar, la oración impulsa a Dios a hacer algo concreto y real. Así que, oremos siempre, por todo tipo de motivos. Ante las pruebas insoportables, los grandes problemas y los desafíos abrumadores, llevemos nuestras cargas a Dios en oración (Efe. 6:18).

Lee Daniel 10:12. ¿Qué nos dice esto acerca de la oración como una experiencia objetiva que impulsa a Dios a hacer algo, y no solo una experiencia subjetiva que nos hace sentir bien con Dios?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 35 – Durante esta semana, CS cap. 26.