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C脫MO ENTENDER LAS ESCRITURAS | Lecci贸n 7 Domingo 10 de mayo

mayo 12, 2020

CÓMO ENTENDER LAS ESCRITURAS | Lección 7 Domingo 10 de mayo

Lee 2 Timoteo 3:16 y 17. ¿Con qué propósito nos fue dada la Biblia?

La Biblia se escribió como testimonio de la obra de Dios en la historia, de su plan para redimir a la raza caída de la humanidad y para instruirnos en todos los caminos de la justicia. El Señor eligió hacer esto en lenguaje humano, haciendo que sus pensamientos e ideas sean visibles mediante
las palabras humanas. Al redimir a Israel de Egipto, Dios eligió una nación específica para transmitir su mensaje a todos los pueblos. Permitió que esa nación comunicara su Palabra a través de su idioma, el hebreo (y algunas partes en arameo, un idioma relacionado con el hebreo).

El auge de la cultura griega trajo una nueva oportunidad, al permitir que el Nuevo Testamento se comunicara a través del idioma universal, el griego, que se hablaba ampliamente en esa parte del mundo en ese momento. (De hecho, también hubo una traducción al griego del Antiguo Testamento, la versión de los LXX, o Septuaginta.) Este lenguaje “universal” les permitió a
los apóstoles y a la iglesia primitiva difundir el mensaje por todas partes con un nuevo celo misionero después de la muerte de Cristo. Posteriormente, el apóstol Juan dio “testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto” (Apoc. 1:2). De esta manera, la Biblia indica la continuidad de este “testimonio” inspirado desde el primer
autor de las Escrituras hasta el último.

Lee Deuteronomio 32:46 y 47. ¿Por qué era tan importante que los hijos de Israel obedecieran “todas las palabras de esta ley” (Deut. 32:46), la Torá? ¿De qué manera la Palabra de Dios “prolonga” nuestros días? ¿Qué podría significar eso en nuestro contexto actual?

Algunos tienen la Biblia traducida a su lengua materna, e incluso tienen varias versiones de ella en su propio idioma. Otros quizá tengan una sola versión a lo sumo. Pero, al margen de lo que tú tengas, la clave es apreciarla como la Palabra de Dios y, principalmente, obedecer lo que enseña.

¿Por qué nunca es “cosa vana” (Deut. 32:47) obedecer la Palabra de Dios y enseñársela también a tus hijos?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 98 .