Saltar al contenido

EL CALENDARIO PROFÉTICO | Lección 9 Jueves 27 de febrero

marzo 1, 2020

EL CALENDARIO PROFÉTICO | Lección 9 Jueves 27 de febrero

Lee Daniel 8:13. ¿De qué se trata la pregunta y cómo nos ayuda a entender la respuesta en el siguiente versículo?

¿Cuál es el calendario de las 2.300 tardes y mañanas? En primer lugar, debemos tener en cuenta que después de que Daniel ve el carnero y el macho cabrío, seguidos de las acciones del cuerno pequeño y el daño causado por este, la visión se transforma en una pregunta en Daniel 8:13. Esta pregunta se refiere especialmente a lo que sucederá al final de ese período profético, no a
su duración. Además, este período no puede limitarse solo a la duración del accionar del cuerno pequeño, porque el término visión incluye todo: desde el carnero hasta las actividades del cuerno pequeño. Por lo tanto, este debe ser un largo período histórico y real.

A la pregunta: “¿Hasta cuándo durará la visión?” (carnero [Medopersia], macho cabrío [Grecia], y el cuerno pequeño y sus acciones [Roma, pagana y papal]), el otro ser celestial respondió: “Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas; luego el Santuario será purificado” (Dan. 8:14). Como ya se ha señalado, este período es muy largo porque comienza durante la época del Imperio Medopersa y se extiende a lo largo del período del Imperio Griego y la Roma pagana y papal, miles de años.

Según el método de interpretación historicista (ver lección No 1), este período profético debe calcularse sobre la base del principio de día por año, lo que significa que las 2.300 tardes y
mañanas corresponden a un período de 2.300 años. De lo contrario, los 2.300 días serían un poco más de seis años, un tiempo increíblemente corto para todos los acontecimientos de la visión. Por lo tanto, debe aplicarse el principio de día por año.
Daniel 8 no brinda ninguna información que nos permita calcular el comienzo de este período, con el que, por supuesto, se podría establecer el final. Pero Daniel 9 ofrece esa información crucial (ver la lección de la próxima semana).

Los 2.300 años de esta profecía constituyen la profecía más larga de la Biblia. Piénsalo: ¡2.300 años! Eso es mucho tiempo, especialmente en comparación con la cantidad de años que vivimos ahora. Este contraste, ¿cómo puede ayudarnos a aprender a ser pacientes con Dios y con nuestra expectativa de la duración de los acontecimientos finales?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 25 – Durante esta semana, CS cap. 24.