EL FIN DEL DILUVIO | Martes 19 de abril Lección 4
Génesis 7:22 al 24 describe el efecto abrumador y completo de las aguas, que “destru[yeron] todo ser que vivía” (Gén. 7:23); y “prevalecieron las aguas sobre la
tierra ciento cincuenta días” (Gén. 7:24). En este contexto de total aniquilación y desesperanza, “se acordó Dios” (Gén. 8:1). Esta frase está situada en el centro
de los textos que comprenden el Diluvio, una indicación de que esta idea es el mensaje central de la historia del Diluvio.
Lee Génesis 8:1. ¿Qué significa que Dios “se acordó” de Noé?
El verbo zajar, “acordarse”, significa que Dios no se había olvidado; es más que un simple ejercicio mental. En el contexto bíblico, el “Dios que se acuerda” significa el cumplimiento de su promesa, y a menudo se refiere a la salvación (ver Gén. 19:29). En el contexto del Diluvio, “se acordó Dios” significa que la
lluvia “fue detenida” (Gén. 8:2) y que Noé pronto podría salir del arca (Gén. 8:16).
Aunque todavía no recibió una orden directa para salir, Noé toma la iniciativa y envía primero un cuervo y luego una paloma para tantear la situación. Finalmente, cuando la paloma no regresa, entiende que “las aguas se secaron sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró” (Gén. 8:13).
El comportamiento de Noé es rico en lecciones prácticas. Por un lado, nos enseña a confiar en Dios aunque todavía él no haya hablado directamente; por
otro lado, la fe no niega el valor del pensar y tantear. La fe no excluye el deber de pensar, buscar y ver si lo aprendido es verdad.
Y aun así, Noé sale únicamente cuando Dios, finalmente, le dice que lo haga (Gén. 8:15-19). Es decir, incluso cuando sabe que es seguro irse, Noé todavía confía en Dios y espera la señal de Dios antes de salir del arca. Esperó pacientemente dentro del arca. “Como había entrado obedeciendo un mandato de Dios, esperó hasta recibir instrucciones especiales para salir. “Finalmente descendió un ángel del cielo, abrió la maciza puerta y mandó al patriarca y a su familia que salieran a tierra y llevasen consigo todo ser viviente” (PP 95, 96).
Lee Génesis 8:1; 19:29; y Salmo 106:4. ¿Qué significa la expresión “se acordó Dios”? ¿Qué significa esta verdad para nosotros ahora? Es decir, ¿cómo te ha mostrado Dios que “se acuerda” de ti?
Reavivados por su Palabra: Hoy, Levítico 6.
