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EL HERMANO COMO REDENTOR | Domingo 16 de enero Lecci贸n 4

enero 16, 2022

EL HER MANO COMO REDENTOR | Domingo 16 de enero Lección 4

Lee Levítico 25:25 al 27 y 47 al 49. ¿Quién podía redimir a una persona que había perdido su propiedad o su libertad a causa de la pobreza?

La ley de Moisés estipulaba que cuando una persona era tan pobre que tenía que vender su propiedad, o incluso a sí misma, para sobrevivir, recibiría esa propiedad o su libertad cada cincuenta años, en el año del jubileo. El año jubilar era un gran año sabático en el que se perdonaban las deudas, se reclamaban las
propiedades y se proclamaba la libertad a los cautivos.
Sin embargo, cincuenta años era mucho tiempo de espera. Por eso, la Ley de Moisés también estipulaba que el pariente más cercano podía pagar la parte que aún se debía, y así rescatar a su pariente mucho antes.
El familiar más cercano era también quien garantizaba que se hiciera justicia en caso de asesinato. Él era el vengador de la sangre que perseguiría al asesino
de su pariente cercano y lo castigaría (Núm. 35:9-15).

Lee Hebreos 2:14 al 16. ¿Cómo se describe a Jesús y a nosotros en este pasaje?

Este pasaje nos describe como esclavos del diablo, pero a Jesús como nuestro Redentor. Cuando Adán pecó, la humanidad cayó bajo el poder de Satanás. Como resultado, no teníamos el poder de resistir el pecado (Rom. 7:14-24). Peor aún, nuestra transgresión requería una pena de muerte, que no podíamos pagar
(Rom. 6:23). Por lo tanto, nuestra situación aparentemente era desesperada.
Sin embargo, Jesús adoptó nuestra naturaleza humana y se hizo de carne y hueso como nosotros. Se convirtió en nuestro pariente más cercano y nos redimió. No se avergonzó de llamarnos “hermanos” (Heb. 2:11).
Paradójicamente, al tomar nuestra naturaleza y redimirnos, Jesús también reveló su naturaleza divina. En el Antiguo Testamento, el verdadero redentor
de Israel, su pariente más cercano, es Yahvé (p. ej., Sal. 19:14; Isa. 41:14; 43:14;44:22; Jer. 31:11; Ose. 13:14).

¿De qué maneras puedes aprender a experimentar más profundamente esta estrecha cercanía de Cristo? ¿Por qué tener esta experiencia es tan importante para tu fe?

Reavivados por su Palabra: Hoy, Génesis 3.