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EL MENSAJE PARA EL TIEMPO DEL FIN DE APOCALIPSIS | Martes 15 de septiembre Lección 12

septiembre 15, 2020

EL MENSAJE PARA EL TIEMPO DEL FIN DE APOCALIPSIS | Martes 15 de septiembre Lección 12

El epicentro de Apocalipsis es el capítulo 14. Este capítulo es de suma importancia para el pueblo de Dios que vive en los últimos días de la historia humana. Despliega el mensaje de Dios a la humanidad en el tiempo del fin. Este mensaje del tiempo del fin es crucial para el pueblo de Dios y
para toda la humanidad.

Lee Apocalipsis 14:14 al 20. ¿Qué simbolismo se usa aquí para representar el regreso de nuestro Señor?

El simbolismo de la cosecha se usa en toda la Biblia para describir el regreso de Cristo (Mat. 13:37–43; Mar. 4:29). En Apocalipsis 14, la cosecha de grano maduro representa la redención de los justos, y la cosecha de uvas maduras representa la destrucción de los impíos. Apocalipsis 14:6 al 12 contiene un mensaje urgente del tiempo del fin a fin de preparar a hombres y mujeres para la cosecha final de la Tierra.

Lee Apocalipsis 14:6 y 7. ¿Cuál es la esencia del mensaje que se encuentra en estos dos versículos? ¿Cómo nos ayudan a entender quiénes somos como adventistas del séptimo día?

El mensaje del primer ángel en Apocalipsis 14 atrae a la generación del siglo XXI que anhela un propósito para su vida. Presenta el evangelio de la gracia de Dios, que proporciona perdón para todos. Nos limpia de la culpa del pecado y nos da poder para ser vencedores. Este mensaje proporciona la base de toda autoestima en el hecho de que Cristo nos creó y nos redimió.
Señala que un día toda injusticia llegará a su fin en el Juicio Final de Dios.
Es una noticia increíblemente buena, porque revela que la injusticia no durará para siempre.

“En un sentido muy especial, los adventistas del séptimo día han sido colocados en el mundo como centinelas y transmisores de luz. A ellos ha sido confiada la tarea de dirigir la última amonestación a un mundo que perece. La Palabra de Dios proyecta sobre ellos una luz maravillosa. Una obra de la mayor importancia les ha sido confiada: proclamar los mensajes del primero, segundo y tercer ángeles. Ninguna otra obra puede ser comparada con esta y nada debe desviar nuestra atención de ella” (Ev 122, 123). Como iglesia, pero aún más importante, como individuos, ¿de qué manera podemos tomar en serio estas palabras?

Reavivados por su palabra: Hoy, Isaís 25.