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EL PARALELISMO ENTRE CRISTO Y LA ESCRITURA | Lecci贸n 2 Mi茅rcoles 8 de abril

abril 8, 2020

EL PARALELISMO ENTRE CRISTO Y LA ESCRITURA | Lección 2 Miércoles 8 de abril

Lee Juan 1:14; 2:22; 8:31 y 32; y 17:17. ¿Qué paralelismos encuentras entre Jesús, el Verbo de Dios hecho carne; y la Escritura, la Palabra escrita de Dios?

Existe un paralelismo entre el Verbo de Dios hecho carne (es decir, Jesucristo), y la Palabra escrita de Dios (es decir, la Escritura). Así como Jesús fue concebido sobrenaturalmente por el Espíritu Santo, pero nació de una mujer, la santa Escritura también tiene un origen sobrenatural, pero se difunde a través de los seres humanos.
Jesucristo se hizo hombre en el tiempo y en el espacio. Vivió durante un tiempo específico y en un lugar específico. Sin embargo, este hecho no anuló su divinidad, ni tampoco hizo que Jesús fuese relativo históricamente.

Él es el único Redentor para todas las personas de todo el mundo y de todas las épocas (ver Hech. 4:12). Igualmente, la Palabra escrita de Dios, la Biblia, también se dio en un momento específico y en una cultura determinada. Al igual que Jesucristo, el tiempo no condiciona la Biblia; es decir, no está limitada a un tiempo y un lugar específicos; sigue vinculada a todas las personas de todo el mundo.

Cuando Dios se reveló, descendió al nivel humano. La naturaleza humana de Jesús mostraba todos los indicios de las enfermedades humanas y los efectos de unos cuatro mil años de degeneración. Sin embargo, él era sin pecado. De igual modo, la terminología de la Escritura es humana, no un lenguaje “perfecto y superhumano” que nadie habla ni es capaz de entender.

Si bien todo idioma tiene sus limitaciones, el Creador de la humanidad, que es el Creador del lenguaje humano, es perfectamente capaz de comunicar su voluntad a los seres humanos de una manera confiable e inconfundible.
Por supuesto, toda comparación tiene sus límites. Jesucristo y la santa Escritura no son idénticos. La Biblia no es una encarnación de Dios. Dios no es un libro. Dios se hizo humano en Jesucristo. Nosotros amamos la Biblia porque adoramos al Salvador proclamado en sus páginas.

La Biblia es una unión divina-humana única e inseparable. Elena de White vio esto claramente cuando escribió: “La Biblia, con sus verdades de origen divino expresadas en el lenguaje de los hombres, muestra una unión de lo divino y lo humano. Tal unión existía en la naturaleza de Cristo, quien era Hijo de Dios e Hijo del Hombre. Así, se puede decir de la Biblia lo que se dijo de Cristo: ‘Aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros’ (Juan 1:14)” (CS 10).

¿Por qué la Biblia debe ser fundamental para nuestra fe? Sin ella, ¿dónde estaríamos?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 66 – Durante esta semana, CS cap. 30.