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EL PODER CREADOR DE LA PALABRA DE DIOS | Lunes 10 de agosto Lecci贸n 7

agosto 14, 2020

EL PODER CREADOR DE LA PALABRA DE DIOS | Lunes 10 de agosto Lección 7

Compara Hebreos 1:1 al 3 con Hebreos 4:12 y Salmo 33:6 y 9. ¿Qué nos dicen estos pasajes acerca del poder de la Palabra de Dios?

La Palabra de Dios es una Palabra viva. Lleva consigo el poder de lograr las cosas que declara. Las palabras humanas pueden hablar de lo que es, pero Dios habla de cosas que aún no se han hecho y luego las crea por el poder de su verbo. La Palabra de Dios es una Palabra creadora. La Palabra
audible que procede de su boca tiene el poder de crear todo lo que proclama.

En la historia de la Creación de Génesis 1, la expresión “dijo Dios” se usa repetidamente (Gén. 1:3, 6, 11, 14, 20, 24, 26, 29). Las palabras declarativas de Dios tenían tal poder que, cuando habló, apareció tierra seca, brotaron plantas, florecieron árboles frutales y flores, y surgieron animales.
Hay una fascinante palabra hebrea usada en Génesis 1 para la actividad creadora de Dios. Es la palabra bará. En esta forma particular, se usa a fin de describir la actividad de Dios para crear algo de la nada. El verbo se usa solamente cuando Dios es el sujeto; es decir, únicamente Dios puede bará, y lo hace a través del poder de su palabra hablada.

Dios no solo creó este mundo a través del poder de su palabra, sino también lo mantiene y sustenta a través de ella. El mismo poder que está en la palabra hablada de Dios está en su Palabra escrita. El mismo Espíritu Santo que estuvo activo en la Creación estuvo activo en la inspiración de la Escritura. Él está presente cuando leemos la Biblia o la compartimos con
otros. Hay un poder creador que cambia la vida y da vida en la Palabra de Dios. “En la palabra de Dios está la energía creadora que llamó los mundos a la existencia. Esta palabra imparte poder; engendra vida. Cada orden es una promesa; aceptada por la voluntad, recibida en el alma, trae consigo la vida del Ser infinito. Transforma la naturaleza y vuelve a crear el alma a
imagen de Dios” (Ed 126).

A medida que comprendemos personalmente las promesas que se encuentran en la Palabra de Dios, nuestra vida cambia, y a medida que ayudamos a otros a comprender estas increíbles promesas, el Espíritu Santo también cambiará su vida.

Imagina: Dios habló, y existió. ¿Cómo podemos entender lo que esto significa? ¿Qué nos dice esta sorprendente realidad sobre su poder? ¿Por qué debería animarnos esta verdad sobre el poder creador de Dios?

Reavivados por su palabra: Hoy, Eclesiastés 09.