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EL PROCESO DE LA INSPIRACIÓN | Lección 2 Lunes 6 de abril

abril 5, 2020

EL PROCESO DE LA INSPIRACIÓN | Lección 2 Lunes 6 de abril

Debido a que Dios utiliza el medio del lenguaje para revelar su voluntad al hombre, la revelación divina se puede escribir. Sin embargo, como ya hemos visto, la Biblia es el resultado de la verdad divina revelada mediante la obra del Espíritu Santo, quien transmite y protege su mensaje a través de instrumentos humanos. Esta es la razón por la que podemos contar con la unidad fundamental que se manifiesta en todas las Escrituras desde Génesis hasta Apocalipsis (p. ej., comparar Gén. 3:14, 15 con Apoc. 12:17).

Lee 2 Pedro 1:21; 2 Timoteo 3:16, 17; y Deuteronomio 18:18. ¿Qué dicen estos versículos sobre la inspiración bíblica?

Toda la Escritura es divinamente inspirada, aunque no todas las partes sean igualmente inspiradoras para leer ni necesariamente aplicables a nosotros hoy (p. ej., las partes sobre las fiestas hebreas fueron inspiradas, aunque no es necesario que las observemos en la actualidad). Sin embargo, debemos aprender de toda la Biblia, incluso de aquellas partes que no son tan fáciles de leer ni entender o que no son específicamente aplicables a nosotros hoy.
Además, no todo lo que está en la Biblia fue revelado en forma directa o sobrenatural. A veces, Dios utilizó a escritores bíblicos que investigaron cuidadosamente las cosas o usaron otros documentos existentes (ver Jos.10:13; Luc. 1:1-3) para comunicar su mensaje.

Aun así, toda la Escritura es inspirada (2 Tim. 3:16). Esta es la razón por la que Pablo declara que “las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron”, para que a través de “la paciencia y la consolaciónde las Escrituras, tengamos esperanza” (Rom. 15:4).
“La Biblia señala a Dios como autor de ella; sin embargo, fue escrita por manos humanas, y la diversidad de estilo de sus diferentes libros nos muestra la individualidad de cada uno de sus escritores. Las verdades reveladas son todas inspiradas por Dios (2 Tim. 3:16); aun así, están expresadas en palabras de los hombres” (CS 9).

En la actualidad, existen eruditos bíblicos que niegan la autoría divina de muchas partes de la Biblia, incluso hasta el punto de negar muchas enseñanzas cruciales: la Creación, el Éxodo, la Resurrección. ¿Por qué es primordial que no les abramos la puerta a esas enseñanzas, ni siquiera un poco? Al fin y al cabo, ¿quiénes somos nosotros para juzgar la Palabra de Dios?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 64 – Durante esta semana, CS cap. 30.