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EL RABÍ JESÚS | Martes 3 de noviembre Lección 6

noviembre 4, 2020

EL RABÍ JESÚS | Martes 3 de noviembre Lección 6

De todos los capítulos del Nuevo Testamento, ningún comienzo es más famoso que este: “En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios” (Juan 1:1). Y Juan 1 pronto nos traslada al inolvidable versículo: “Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” (1:14).

Lee Juan 1:1 al 14. ¿Qué dice este pasaje sobre quién era Jesús y qué vino a hacer aquí? ¿Qué debería decirnos sobre Jesús como el buen ejemplo de un maestro?

El mismo Dios que habló con Adán y Eva en el Edén, y con Jacob en medio de la nada, ahora se presenta como persona. Dios, dice el Nuevo Testamento, se personificó en Jesús. A través de Jesús, podemos conocer la voluntad y los caminos de Dios, porque Jesús es Dios.
El capítulo sigue diciendo que Juan el Bautista era un predicador tan convincente que incluso los dirigentes religiosos de Jerusalén sospechaban que podría ser alguien especial. Pero estaba preparando el camino para Alguien más grande que él. Alguien asombrosamente especial estaba a punto de aparecer, y él, Juan el Bautista, era indigno de “desatar las correas de sus
sandalias” (Juan 1:27, NTV).
Al día siguiente vio a Jesús, y declaró que era el “Hijo de Dios”. Ese día, y también un día después, dijo que Jesús era “el Cordero de Dios”.

Además, dos de los seguidores de Juan el Bautista deciden seguir a Jesús. Y, cuando Jesús les pregunta qué estaban buscando, lo llaman “Rabí (que traducido es, Maestro)” (1:38).
Por ende, Jesús es un rabino, un maestro; pero nunca ha habido un maestro humano como él, porque él es Dios. En otras palabras, Dios descendió en forma humana, y en esa forma actuó como Rabino, como Maestro. No es de extrañar que Elena de White haya dicho que Jesús fue “el maestro más grande que el mundo haya visto jamás” (ST, 10/6/1886). En definitiva, este Maestro era Dios.

En vista de quién era Jesús, ¿por qué tiene sentido aprender de él las mejores formas de enseñar las verdades espirituales? ¿Qué podemos aprender de Jesús acerca de por qué no solo lo que decimos es importante para enseñar, sino también lo que hacemos?

Reavivados por su palabra: Hoy, Jeremias 08.