Saltar al contenido

JACOB BENDICE A SUS HIJOS | Miércoles 22 de junio Lección 13

junio 23, 2022

JACOB BENDICE A SUS HIJOS | Miércoles 22 de junio Lección 13

Lee Génesis 49:1 al 28. ¿Cuál es la importancia espiritual de la bendición de Jacob sobre sus hijos?

Más allá de las profecías sobre la historia inmediata de las tribus de Israel, Jacob ve al Mesías y la máxima esperanza de salvación. Esta esperanza ya está indicada en las primeras palabras de Jacob, “en los postreros días” (Gén. 49:1,RVA), una expresión técnica que se refiere a la venida del Rey mesiánico (Isa.2:2; Dan. 10:14).
El texto recorre luego el futuro linaje de cada uno de estos hombres. Estos no son futuros predestinados, como si Dios quisiera que cada uno de ellos afrontara lo que enfrentó; más bien, son expresiones de lo que el temperamento y el carácter de sus hijos generarían. Por ejemplo, el hecho de que Dios supiera que alguien va a matar a un hombre inocente es algo radicalmente diferente de que Dios haya querido que el asesino lo haga.

Lee Génesis 49:8 al 12. ¿Qué profecía se da aquí y por qué es importante?

Más allá del libre albedrío humano, Dios conoce el futuro, y había dispuesto que sería por intermedio de Judá que vendría el Mesías. Judá (Gén. 49:8-12), que está representado por un león (Gén. 49:9), remite a la realeza y la alabanza. Judá engendrará al rey David, pero también a Siloh, es decir, al que traerá shalom, “Paz” (Isa. 9:6, 7), “quien merece la obediencia de los pueblos” (Gén. 49:10, NVI).

Los judíos han visto esto durante mucho tiempo como una profecía mesiánica que remite a la venida del Mesías, y los cristianos también han observado que este texto apunta a Jesús: “A él se congregarán los pueblos” (Gén. 49:10), y es, quizá, precursor de la promesa del Nuevo Testamento: “Para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla” (Fil. 2:10). Como escribió Elena de White: “El león, rey de la selva, es un símbolo apropiado de la tribu de la cual descendió David, y del hijo de David, Siloh, el verdadero ‘León de la tribu de Judá’, ante quien todos los poderes se inclinarán finalmente, y a quien todas las naciones rendirán homenaje” (PP 240).

¿Por qué deberíamos rendir homenaje a Jesús ahora, aun antes de que todas las naciones lo hagan?

Reavivados por su Palabra: Hoy, Deuteronomio 7.