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¿JESÚS VERSUS LAS ESCRITURAS? | Lección 13 Martes 23 de junio

junio 21, 2020

¿JESÚS VERSUS LAS ESCRITURAS? | Lección 13 Martes 23 de junio

Lee Juan 5:45 al 47. ¿Qué poderoso mensaje nos da Jesús acerca de su relación con la Biblia?

Algunos afirman que cuando Jesús hablaba sus palabras reflejaban un marcado contraste con las palabras de las Escrituras, según se encuentran en el Antiguo Testamento. Dicen que las palabras de Jesús estaban incluso por encima de las palabras de la Biblia.
En el Nuevo Testamento, leemos que Jesús dijo: “Oísteis que fue dicho […]. Pero yo os digo […]” (Mat. 5:43, 44; comparar con Mat. 5:21, 22, 27, 28, 33,34, 38, 39). Cuando Jesús pronunció estas famosas palabras en el Sermón del Monte, no trató de desechar ni de abolir el Antiguo Testamento, como afirman algunos intérpretes. Él respondió a varias interpretaciones de las Escrituras y a las tradiciones orales que algunos intérpretes de su época utilizaban para justificar su comportamiento hacia los demás que Dios no toleraba y que nunca ordenó, como aborrecer al enemigo (ver Mat. 5:43).
Jesús de ningún modo abolió el Antiguo Testamento ni disminuyó su autoridad en ninguna medida. Al contrario. El Antiguo Testamento, por cierto, prueba quién es él. Es más, Jesús profundizó el significado de las declaraciones del Antiguo Testamento al señalarnos las intenciones originales de Dios.

Utilizar la autoridad de Jesús para descalificar la Santa Biblia o para denigrar algunas de sus partes como no inspiradas quizá sea una de las críticas más sutiles a las Escrituras, y sin embargo es la más peligrosa, porque se hace en el nombre mismo de Jesús. Tenemos el ejemplo de Jesús
de cuánta autoridad le dio a las Escrituras, que, en su época, consistía solo en el Antiguo Testamento. ¿Qué más evidencia necesitamos sobre cómo deberíamos considerar el Antiguo Testamento también?
Lejos de debilitar la autoridad de la Escritura, Jesús siempre la defendió como una guía confiable. De hecho, declara inequívocamente, en el mismo Sermón del Monte: “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir” (Mat. 5:17). Y sigue diciendo que “cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos” (Mat. 5:19).

¿Cuáles son algunas de las doctrinas clave que, hasta el día de hoy, se fundamentan en el Antiguo Testamento? Piensa, por ejemplo, en la Creación (Gén. 1; 2) y la caída (Gén. 3). ¿Qué otras verdades cristianas primordiales encontramos en el Antiguo Testamento que luego se amplifican en el Nuevo Testamento?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 142.