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LA HERMOSURA DE LA SANTIDAD | Lección 10 Lunes 30 de noviembre

noviembre 29, 2020

LA HERMOSURA DE LA SANTIDAD | Lección 10 Lunes 30 de noviembre

Salmo 96:9 dice: “Adorad a Jehová en la hermosura de la santidad; temed delante de él, toda la tierra”. ¿Cómo entendemos este concepto, “la hermosura de la santidad”? ¿Qué debería significar esto para un cristiano y cómo debería impactar en lo que enseñamos sobre el arte, y la belleza que
a menudo se relaciona con él?

Aunque se ha dicho que “la belleza está en los ojos de quien mira”, no debemos olvidar quién fue el Creador de los ojos (ver Prov. 20:12). Si bien debemos tener cuidado de no adorar a la Creación en sí (ver el estudio de ayer), de la belleza de la Creación podemos aprender acerca de Dios y, de
hecho, de su amor por la belleza. Si nuestro mundo caído todavía se ve tan hermoso, ¿quién puede imaginar cómo debió haber sido antes de la Caída? Y esto nos enseña que Dios en verdad es el Creador de todo lo bello.
Por ende, el estudio de las artes y las ciencias puede y debe acercarnos al carácter y al corazón de Dios. Como somos parte de la obra de arte y los fenómenos científicos de Dios, también podemos aprender más sobre nuestra propia identidad en Cristo.
“Dios quiere que sus hijos aprecien sus obras y se deleiten en la sencilla y tranquila hermosura con la cual él ha adornado nuestra morada terrenal. Él
es amante de lo bello y, por encima de todo lo que es atractivo exteriormente, ama la belleza del carácter; y quiere que cultivemos la pureza y la sencillez, las apacibles gracias de las flores” (CC 72, 73).

Lee Génesis 3:6. ¿Qué nos enseña acerca de que la belleza en sí no es necesariamente buena ni santa? Ver también Proverbios 6:25 y 31:30.

Como con todo lo que Dios ha hecho, tenemos un enemigo que lo distorsiona y lo explota. Por lo tanto, no es de extrañar que la belleza y los conceptos de belleza también se puedan usar contra nosotros. De este modo, especialmente en las artes, la educación cristiana, guiada por las Escrituras, debe ayudarnos a aprender a tener cuidado al comprender que no todo lo
bello es necesariamente bueno o santo.

¿Cuáles son algunas cosas “bellas” que no son necesariamente santas ni buenas? O ¿cuáles son las cosas bellas que pueden llegar a ser pecaminosas y malas, según las circunstancias? ¿Qué criterio utilizamos para hacer estas distinciones?

Reavivados por su palabra: Hoy, Jeremias 28.