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LA NECEDAD Y LA SABIDURÍA | Lección 10 Miércoles 2 de diciembre

diciembre 2, 2020

LA NECEDAD Y LA SABIDURÍA | Lección 10 Miércoles 2 de diciembre

Lee Proverbios 1. ¿Qué nos enseña esto acerca de lo que debería ser la verdadera educación cristiana?

La Biblia hace una comparación constante entre la necedad y la sabiduría. El libro de Proverbios hace bien en recordarnos los peligros del comportamiento imprudente y de estar en compañía de los necios. La distinción es clara: Dios desea que su pueblo busque la sabiduría, que la atesore y abunde en ella.
Los estudiantes de artes y ciencias utilizan sus talentos para adquirir conocimiento y lograr la excelencia en sus estudios. Los profesores de estas disciplinas hacen lo mismo. Somos capaces de alcanzar el esplendor artístico y de realizar avances científicos gracias al conocimiento y la capacidad.

Sin embargo, desde una perspectiva cristiana, ¿qué significa realmente el conocimiento de las artes y las ciencias si no implica conocer la diferencia entre lo que está bien y lo que está mal, lo bueno y lo malo, la verdad y el error? Todo lo que tenemos que hacer, por ejemplo, es leer un poco sobre la
vida de algunos de los mejores artistas del mundo para advertir que tener habilidades y talentos extraordinarios no se equipara con una vida moral o recta. También se podría argumentar que los grandes científicos que participan en la obra de creación de armas biológicas o químicas de destrucción masiva podrían ser sumamente educados, sumamente dotados; pero ¿cuáles
son los frutos de su trabajo? Como se dijo anteriormente, el conocimiento, en sí mismo, no es necesariamente algo bueno.

Lee Proverbios 1:7. Según este versículo, ¿cuál es la clave de la verdadera educación cristiana?

Un ganador del Premio Nobel, un ateo, un hombre que estudia el Universo y sus fuerzas físicas, escribió: “Cuanto más inteligible es el Universo, más absurdo parece”. ¿Qué debería decirnos esto acerca de que el conocimiento en sí no solo puede llegar a ser inútil sino, peor aún, dar lugar a un grave error?

Reavivados por su palabra: Hoy, Jeremias 37.