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LA PALABRA VIVA DE DIOS | Lecci贸n 1 Domingo 29 de marzo

marzo 29, 2020

LA PALABRA VIVA DE DIOS | Lección 1 Domingo 29 de marzo

Las palabras más importantes que se dicen, a menudo, son las últimas palabras que una persona pronuncia. Moisés, autor de los primeros cinco libros –y fundacionales– de la Biblia, entona un cántico al pueblo justo antes de su muerte (Deut. 31:30-32:43).

Lee Deuteronomio 32:45 al 47. ¿Cómo describe Moisés la Palabra de Dios y su poder en la vida de los hebreos que están a punto de entrar en la Tierra Prometida?

Entre las últimas palabras de Moisés, se encuentra una fuerte exhortación. Al fijar las palabras que Dios había hablado a través de él en el corazón del pueblo, Moisés quería enfatizarles que debían seguir dándole prioridad a Dios en su vida, y a su voluntad. Al comunicarles estas palabras a sus hijos, cada generación transmitiría el plan de salvación del Pacto de Dios. Fíjate que no debían elegir las palabras, sino que debían observar u obedecer “todas las palabras de esta ley” (Deut. 32:46).

Al final de la historia de la Tierra, Dios tendrá un pueblo que se mantendrá fiel a todas las Escrituras, lo que implica guardar los mandamientos de Dios y tener la fe de Jesús (Apoc. 14:12). Este pueblo permanecerá fiel a la enseñanza de la Biblia, porque esta no solo garantiza una vida más abundante en la Tierra, sino un destino eterno en el hogar que Jesús está preparando para nosotros (Juan 14:1-3).

Lee Juan 1:1 al 5 y 14; y 14:6. ¿Qué nos enseñan estos versículos sobre Jesús y la vida eterna? ¿Qué relación hay entre el Verbo hecho carne y la revelación y la inspiración de las Escrituras?

Jesús es el centro y el objetivo de todas las Escrituras. Su encarnación como el Mesías fue el cumplimiento de las promesas del Antiguo Testamento. Debido a que él vivió, murió y resucitó, tenemos la confirmación de las Escrituras y aún más: la gran promesa de la vida eterna en una existencia completamente nueva.

Vuelve a leer Deuteronomio 32:47. En tu experiencia, ¿cuán cierto es que la obediencia a la Palabra de Dios “no [te] es cosa vana”? ¿Por qué la fe en Dios y la obediencia a su Palabra nunca son en vano?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 56 – Durante esta semana, CS cap. 29.