Saltar al contenido

MIGUEL NUESTRO PR脥NCIPE | Lecci贸n 13 Domingo 22 de marzo

marzo 23, 2020

MIGUEL NUESTRO PRÍNCIPE | Lección 13 Domingo 22 de marzo

Lee Daniel 12:1. ¿Quién cambia el curso de la historia en el tiempo del fin? ¿Cómo nos ayudan Romanos 8:34 y Hebreos 7:25 a entender lo que significa este versículo?

Cada capítulo de Daniel hasta ahora ha comenzado mencionando al gobernante de una nación pagana. Daniel 12 también comienza con un gobernante; pero, a diferencia de los demás capítulos, el gobernante es un Príncipe divino que se levanta para liberar al pueblo de Dios de las manos
de sus enemigos.

Como percibimos en nuestro estudio de Daniel 10, Miguel es el mismo ser celestial y poderoso que se presenta ante Daniel en el río Tigris. Allí emerge como el representante celestial del pueblo de Dios. También aparece en otras partes de Daniel como un hijo de hombre (Dan. 7), el príncipe de
los ejércitos (Dan. 8) y el Mesías Príncipe (Dan. 9). Por ende, Miguel, cuyo nombre significa “¿Quién como Dios?”, no debe ser otro que Jesús mismo.

Es importante tomar nota del momento de la intervención de Miguel.
Según Daniel 12:1, ocurre “en aquel tiempo” (Dan. 12:1). Esta expresión se refiere al tiempo que acabamos de mencionar en Daniel 11:40 al 45. Este es el período que se extiende desde la caída del Papado en 1798 hasta la resurrección en el tiempo del fin (Dan. 12:2).

Se pueden inferir dos aspectos importantes de la obra de Miguel a partir del verbo “levantarse” utilizado en Daniel 12:1 para describir su acción. En primer lugar, el verbo “levantarse” nos recuerda el auge de los reyes para conquistar y gobernar. El verbo también tiene una connotación militar, básicamente. Muestra que Miguel actúa como un líder militar que protege a su pueblo y lo conduce de una manera especial durante las últimas etapas del Gran Conflicto.

En segundo lugar, el verbo “levantarse” también indica un escenario de juicio. Miguel “se levanta” para actuar como abogado en el tribunal celestial.
Como Hijo del Hombre, comparece ante el Anciano de días en representación del pueblo de Dios durante el Juicio Investigador (Dan. 7:9–14). Por eso, el hecho de que Miguel se levante o se ponga de pie nos recuerda los aspectos militares y judiciales de su obra. En otras palabras, él está investido con el poder para derrotar a los enemigos de Dios y con la autoridad para repre-
sentar al pueblo de Dios en el tribunal celestial.

Piensa en lo que significa saber que tenemos a Miguel de nuestra parte, incluso ahora. ¿Qué esperanza debería darte esto como pecador?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 49 – Durante esta semana, CS cap. 28.