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NO SE AVERG脺ENZA DE LLAMARLOS HERMANOS | Lecci贸n 4 Lunes 17 de enero

enero 18, 2022

NO SE AVERGÜENZA DE LLAMARLOS HERMANOS | Lección 4 Lunes 17 de enero

Hebreos dice que Jesús no se avergonzó de llamarnos hermanos (Heb. 2:11). A pesar de ser uno con Dios, Jesús nos acogió como parte de su familia. Esta solidaridad contrasta con la vergüenza pública que sufrían los lectores de Hebreos en sus comunidades (Heb. 10:33).

Lee Hebreos 11:24 al 26. Las decisiones de Moisés, ¿de qué manera ejemplifican lo que Jesús hizo por nosotros?

¿Te imaginas lo que significó que a Moisés lo llamaran “hijo de la hija de Faraón”? Era una figura poderosa en el imperio más poderoso de la época. Recibió la más elevada formación civil y militar, y llegó a ser un personaje notable. Esteban dice que Moisés era “poderoso en sus palabras y obras” (Hech. 7:22). Elena de White también dice que él era “el favorito del ejército egipcio” y que el faraón “había decidido hacer de su nieto adoptivo el sucesor del trono” (ver PP 250). Sin embargo, Moisés abandonó todos estos privilegios cuando decidió identificarse con los israelitas, una nación esclava sin educación ni poder.

Lee Mateo 10:32 y 33; 2 Timoteo 1:8 y 12; y Hebreos 13:12 al 15. ¿Qué nos pide Dios?

Esto era parte del problema para los lectores de Hebreos. Después de sufrir persecución y rechazo, muchos de ellos comenzaron a avergonzarse de Jesús. Por sus acciones, algunos corrían peligro de exponer a Jesús “a la vergüenza pública” en lugar de honrarlo (Heb. 6:6). Por lo tanto, Pablo constantemente llama a los
lectores a “retener” la “profesión” de su fe (Heb. 4:14; 10:23).
Dios quiere que reconozcamos a Jesús como nuestro Dios y nuestro hermano. Como Redentor, Jesús ha pagado nuestra deuda; como hermano, Jesús nos ha
mostrado la manera en que debemos vivir para que seamos “hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos”
(Rom. 8:29).

Piensa por un momento en la decisión que Jesús tuvo que tomar para adoptarnos como “hermanos”. ¿Por qué la decisión de Jesús fue mucho más condescendiente que la de Moisés? ¿Qué nos enseña esto sobre el amor de Dios por nosotros?

Reavivados por su Palabra: Hoy, Génesis 4.