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OTRA OPORTUNIDAD (ISA. 7:10-13) | Lecci贸n 3 Martes 12 de enero

enero 13, 2021

OTRA OPORTUNIDAD (ISA. 7:10-13) | Lección 3 Martes 12 de enero

Acaz no respondió al llamado de fe de Isaías. Entonces, misericordiosamente Dios dio otra oportunidad al rey, diciéndole que pidiera una señal “ya sea de abajo en lo profundo, o de arriba en lo alto” (Isa. 7:11). Esta es una de las mayores invitaciones a la fe que se haya dado a un ser humano. A diferencia de las loterías o las rifas, Dios no impuso restricciones con letra chica. Dios ni siquiera limitó su oferta a la mitad de su reino, como lo hacían los gobernantes humanos cuando alcanzaban el umbral máximo de su generosidad (ver Est. 5:6; 7:2; Mar. 6:23). ¡Estaba dispuesto a vaciar todo el cielo y la Tierra para un rey malvado, si tan solo creía! Como señal, Acaz podría haber pedido una montaña de oro o tantos soldados como granos de arena hay en el Mediterráneo.

¿Por qué respondió Acaz de esa manera (Isa. 7:12)?

A primera vista, la respuesta de Acaz parece piadosa y respetuosa: no pondría a Dios a prueba, como lo habían hecho los israelitas siglos antes, durante su peregrinaje por el desierto (Éxo. 17:2; Deut. 6:16). Pero, la diferencia era que Dios invitó al rey a ponerlo a prueba (comparar con Mal. 3:10). Le hubiese agradado que aceptara su regalo tremendamente generoso; no pondría a prueba la paciencia de Dios. Pero Acaz ni siquiera estaba dispuesto a permitir que Dios lo ayudara a creer. Cerró totalmente la puerta de su corazón para no dejar entrar la fe.

Lee Isaías 7:13. ¿Qué está queriendo decir Isaías aquí?

Isaías recalca que, al negarse a poner a Dios a prueba, aparentemente para evitar cansar a Dios, efectivamente Acaz cansó a Dios. Pero, el aspecto más preocupante de este versículo es el hecho de que aquí Isaías se refiere a “mi Dios”, en claro contraste con Isaías 7:11, donde el profeta le pidió al rey que pidiera una señal de Jehová “tu Dios”. Cuando Acaz rechazó el ofrecimiento divino, rechazó que Jehová fuese su Dios. Jehová era el Dios de Isaías, pero no de Acaz.

¿Qué nos enseña la lección de este día acerca de la paciencia y la voluntad de Dios para darnos la salvación a todos? ¿Qué nos dice también acerca de la ceguera y la dureza del corazón humano cuando no se rinde completamente al Señor? Al final, incluso si Dios le hubiera dado a Acaz alguna señal que él hubiese deseado, ¿crees que Acaz habría creído? Explica tu respuesta.

Reavivados por su palabra: Hoy, Ezequiel 21.