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PARA ESTUDIAR Y MEDITAR | Lecci贸n 4 Viernes 23 de julio

julio 24, 2021

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR | Lección 4 Viernes 23 de julio

“El arrepentimiento de David fue sincero y profundo. No hizo ningún esfuerzo por aminorar su crimen. Lo que inspiró su oración no fue el deseo
de escapar de los castigos amenazantes. […] vio la depravación de su alma; aborreció su pecado. No solo oró pidiendo perdón, sino también pureza
de corazón. […] Vio la evidencia de su perdón y aceptación en la promesa hecha por Dios a los pecadores arrepentidos. […] ‘Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios’ (vers. 16, 17).
“Aunque David había caído, el Señor lo levantó. […] “David se humilló y confesó su pecado, en tanto que Saúl menospreció
el reproche y endureció su corazón en la impenitencia.
“Este episodio en la historia de David […] es una de las ilustraciones más poderosas que se nos hayan dado de las luchas y las tentaciones de la humanidad, y de un arrepentimiento genuino […]. A través de todos los siglos […] miles de los hijos de Dios han sido los que, después de haber sido entregados traidoramente al pecado […] recordaron […] el arrepentimiento y la confesión sinceros de David […] y también cobraron ánimo para arrepentirse y procurar nuevamente andar en los caminos de los mandamientos de Dios.
“Quienquiera que […] humille su alma con confesión y arrepentimiento, tal como lo hizo David, puede estar seguro de que hay esperanza para él.
[…] Jamás rechazará el Señor a un alma verdaderamente arrepentida” (PP785, 786).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. ¿Cómo podemos encontrar el equilibrio entre reconocer nuestra pecaminosidad inherente y nuestra necesidad de perdón y, al mismo tiempo, vivir como hijos e hijas perdonados del Rey del Universo?

2. ¿Por qué todo pecado, en última instancia, es pecado contra Dios? ¿Qué significa pecar contra Dios?

3. ¿Qué podemos decirle a alguien que no es creyente que lucha con el sufrimiento de personas inocentes, como Urías o el hijo recién nacido de David y Betsabé? ¿Cómo explicamos el amor y la justicia de Dios en esa situación? El enfoque del Gran Conflicto ¿en qué medida ofrece una perspectiva útil?

4. ¿Por qué la Biblia dedicaría dos capítulos completos a la sórdida historia de David y Betsabé? ¿Para qué sirve contar esta historia?

5. Reflexiona en la idea de que el pecado nos separa de Dios, como se expresa en Salmo 51:11 y 12. En tu experiencia, ¿cómo sucede esto? ¿Cómo te sientes? ¿Cómo le explicarías a alguien cómo es esta separación y por qué es tan incómoda? ¿Por qué la promesa de gracia

es el único remedio?

Reavivados por su Palabra: Hoy, Juan 18.