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PARA ESTUDIAR Y MEDITAR | Viernes 2 de octubre Lección 1

octubre 2, 2020

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR | Viernes 2 de octubre Lección 1

“La santa pareja era no solo hijos bajo el cuidado paternal de Dios, sino también estudiantes que recibían instrucción de parte del Creador omnisciente. Eran visitados por ángeles, y se gozaban en la comunión directa con su Hacedor, sin ningún velo oscurecedor de por medio. Estaban llenos del vigor que procedía del árbol de la vida, y su poder intelectual era apenas un poco menor que el de los ángeles. Los misterios del Universo visible –‘las maravillas del Perfecto en sabiduría’ [Job 37:16]– les suministraban una fuente inagotable de instrucción y placer. Las leyes y los procesos de la naturaleza, que han sido objeto del estudio de los hombres durante seis
mil años, fueron puestos al alcance de su mente por el infinito Forjador y Sustentador de todo. Se entretenían con las hojas, las flores y los árboles, cosechando en cada uno de ellos los secretos de su vida. Adán estaba familiarizado con toda criatura viviente, desde el poderoso leviatán que juega entre las aguas hasta el más diminuto insecto que flota en el rayo del sol.
A cada uno les había dado nombre, y conocía su naturaleza y sus hábitos. La gloria de Dios en los cielos, los innumerables mundos en sus ordenados movimientos, ‘las diferencias de las nubes’ [Job 37:16], los misterios de la luz y del sonido, de la noche y el día, todo estaba abierto al estudio de nuestros primeros padres. El nombre de Dios estaba escrito en cada hoja del bosque
o piedra de la montaña, en cada brillante estrella, en la tierra, en el aire y en el cielo. El orden y la armonía de la Creación les hablaba de una sabiduría y un poder infinitos. Continuamente descubrían algo nuevo que llenaba su corazón del más profundo amor y les arrancaba nuevas expresiones de gratitud” (PP 32, 33).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:

1. Si Dios originalmente tuvo la intención de que escuela/trabajo fuera una oportunidad para que los seres humanos lo encontraran a él y a su Creación, ¿seguimos conservando la intención de Dios en nuestro trabajo hoy? ¿Cómo podemos conocer mejor a Dios a través de nuestro trabajo (pago, educación, voluntariado, ministerio, etc.)?

2. Cuando consideramos la astucia de Satanás en el Jardín del Edén, es fácil frustrarnos por nuestra debilidad humana. Adán y Eva sabían que Dios estaba cerca y, sin embargo, aceptaron la verdad a medias de la serpiente. Quienes estamos alejados de esa proximidad física tan estrecha con Dios ¿cómo podemos todavía hallar poder en él para que nos ayude a vencer la tentación?

3. Analicen la cuestión de la autoridad y por qué es tan importante obedecerla. ¿Qué sucede cuando las líneas de autoridad se vuelven borrosas? ¿Cómo se puede abusar de la autoridad y cómo respondemos cuando es así?