Saltar al contenido

REPETICIÓN FORMAS DE ESCRITURA Y SIGNIFICADO | Lección 7 Martes 12 de mayo

mayo 15, 2020

REPETICIÓN FORMAS DE ESCRITURA Y SIGNIFICADO | Lección 7 Martes 12 de mayo

En el pensamiento hebreo, hay varias formas de expresar ideas que refuerzan el significado y enfatizan la importancia de los conceptos. A diferencia de los idiomas europeos, el hebreo no contiene signos de puntuación en el idioma original, por lo que la estructura del lenguaje desarrolló otras formas de comunicar esas ideas.

Lee Génesis 1:26 y 27; e Isaías 6:1 al 3. ¿Qué palabras se repiten en estos pasajes? ¿Cómo se realzan estas palabras repetidas con diferentes conceptos que se presentan a través de la repetición?

Una de las formas en que el escritor hebreo podía enfatizar determinado atributo de Dios era repitiéndolo tres veces. A medida que el relato de la Creación llega al clímax de la obra creadora de Dios, el texto enfatiza la importancia única de la humanidad creada. El término bara’, “crear”, siempre tiene solo a Dios como sujeto. Es decir, solo Dios tiene el poder de crear sin depender de la materia preexistente. Este texto describe la creación del hombre: “Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” (Gén. 1:27). Observa la repetición triple de la palabra “crear”.
Por lo tanto, Moisés enfatizó que Dios creó a la humanidad, y también que la creó a su imagen. Estas verdades fueron su énfasis.

En la visión y el llamado de Isaías, los serafines repiten las palabras: “Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos” (Isa. 6:3). El énfasis está en la santidad de un Dios asombroso cuya presencia llena el Templo. También vemos esta santidad a través de las palabras de Isaías, mientras se halla en presencia del Todopoderoso: “¡Ay de mí! que soy muerto” (Isa. 6:5). Incluso un profeta como Isaías, confrontado con la santidad y el carácter de Dios, tembló ante su propia indignidad. Por lo tanto, incluso aquí, mucho antes de la exposición de Pablo sobre el pecado humano y la necesidad de un Salvador (Rom. 1-3), podemos ver que la Biblia expresa la naturaleza caída de la humanidad, incluso en una persona “buena” como Isaías.

En Daniel 3, tenemos una repetición (con variaciones) de la frase “la estatua que el rey Nabucodonosor había levantado” (Dan. 3:1, 2, 3, 5, 7, 12, 14,15, 18). Esta frase, o sus variantes, se repite diez veces en el capítulo, para contrastar el proceder de Nabucodonosor en desafío a la imagen que Dios le reveló a través de Daniel (Dan. 2:31-45). El énfasis aquí está en el intento
de la humanidad de convertirse en dios para que la adoren, en contraste con el único Dios verdadero, el único digno de adoración.

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 100.