Saltar al contenido

SEGUID A JEHOVÁ VUESTRO DIOS | Martes 2 de noviembre Lección 6

noviembre 4, 2021

SEGUID A JEHOVÁ VUESTRO DIOS | Martes 2 de noviembre Lección 6

Miles murieron en pecado con Baal Peor. “Todo hombre que fue en pos de Baal-peor” fue destruido. Sin embargo, muchos no siguieron en apostasía.
¿Quiénes eran?

“Mas vosotros que seguisteis a Jehová vuestro Dios, todos estáis vivos hoy” (Deut. 4:4). ¿Cómo explica este versículo la diferencia entre los que cayeron en pecado y los que no? ¿Qué mensaje importante hay para nosotros aquí con respecto al pecado y la tentación, y el poder de Dios en nuestra vida?

Observa el contraste entre la palabra “todos” en este versículo y el versículo anterior. “Todos” los que siguieron a Baal-peor fueron destruidos; pero “todos” los que siguieron al Señor estaban con vida. En aquel entonces no había término medio, y tampoco lo hay ahora. Estamos a favor o en contra de Jesús (Mat. 12:30).
La palabra hebrea para “seguisteis” (dabaq) a menudo indica un fuerte compromiso de adhesión a algo externo a nosotros. La misma palabra raíz en hebreo se utiliza en Génesis 2:24, cuando el hombre dejará a su familia y se “unirá” a su esposa (ver además Rut 1:14). En este sentido aparece cuatro veces más en Deuteronomio (Deut. 10:20; 11:22; 13:4; 30:20), y en cada caso la idea era la misma: el pueblo debía seguir (aferrarse) a su Dios. Es decir, debían entregarse a él y obtener poder y fuerza de él.
Vale la pena recordar que el pueblo mismo es el sujeto del verbo: ellos deben seguirlo. Deben tomar la decisión de mantenerse fieles a Dios y luego, con su poder y su fuerza, evitar caer en pecado.

Lee Judas 24 y 1 Corintios 10:13. ¿Qué se dice aquí, en el Nuevo Testamento, que también se encuentra en Deuteronomio 13:4?

Dios es fiel; Dios puede evitar que caigamos. Pero tenemos que tomar la decisión consciente de aferrarnos a Dios, como hicieron los fieles en Baal-peor. Si es así, podemos estar seguros de que, sea cual fuere la tentación, podremos permanecer fieles.

Cosas tales como la oración, el estudio de la Biblia, la adoración y la confraternidad, ¿cómo nos ayudan a aferrarnos al Señor?

Reavivados por su Palabra: Hoy, 2 Tesalonicenses 1.