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UNA PROMESA SEGURA PARA EL VIAJE | Lección 1 Jueves 30 de junio

julio 3, 2022

UNA PROMESA SEGURA PARA EL VIAJE | Lección 1 Jueves 30 de junio

“Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa de Jehová moraré por largos días” (Sal. 23:6). Cuando estamos en el valle o rodeados de enemigos, a veces es tentador creer que nos han dejado solos. En ocasiones sentimos que Dios no está haciendo mucho; razonamos que, si nos hubiese ayudado, no estaríamos en esa situación. Pero David obviamente no lo ve así.

A pesar de sus pruebas, ¿qué dos cosas menciona David en Salmo 23:6 de las que está seguro? (Ver también Efe. 1:4; 2 Ped. 1:10; Heb. 11:13-15.)

Algunas traducciones rinden que la bondad y el amor inagotables (el compromiso del Pacto de Dios) me “seguirán” todos los días de mi vida. Sin embargo, el verbo original es mucho más fuerte, y el versículo debería decir que la bondad y el amor inagotables me “perseguirán” todos los días de mi vida. (De hecho, es el mismo verbo hebreo que se usa en versículos como Gén. 14:14; Jos. 10:19; y 1 Sam. 25:29, donde la idea de “persecución” es muy clara.)

¿Qué idea viene a tu mente si imaginas que la bondad y el amor inagotables te “persiguen”? ¿Qué crees que David quiso decirnos acerca de Dios al describir su cuidado por nosotros de esta manera?

No importa cuán profundo sea el valle o cuán persistentes sean los enemigos, la certeza de la bondad y el amor inagotables de Dios y la seguridad de su dirección hasta el final de nuestro viaje son incuestionables. Si estos pensamientos pudieron sostener a Jesús hasta el Calvario, nosotros también deberíamos sentirnos animados.
No obstante, hay momentos en los que aquellos a quienes cuidamos están llenos de interrogantes. Como David, la mejor manera de abordar estas preocupaciones a menudo no es con una descripción teológica de lo que Dios puede hacer. Más bien, como nos muestra David en Salmo 23:6, es mediante una afirmación, el compartir una convicción personal de la verdad acerca de nuestro Dios.

Según tu conocimiento de Dios, ¿qué evidencias pueden ilustrar la certeza de que su bondad y su amor inagotables nos persiguen? ¿Qué evidencias podrías añadir de la Biblia? ¿Cómo podrías compartir esto con quienes quizás estén cuestionando la certeza del cuidado de Dios? ¿En qué sentido la Cruz es el mayor ejemplo de esta “persecución”?

Reavivados por su Palabra: Hoy, Deuteronomio 15.