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LA BIBLIA | Jueves 23 de abril Lección 4

abril 23, 2020

LA BIBLIA | Jueves 23 de abril Lección 4

El Espíritu Santo, quien reveló e inspiró el contenido de la Biblia a los seres humanos, nunca nos guiará en contra de la Palabra de Dios ni nos extraviará de ella. Para los Adventistas del Séptimo Día, la Biblia tiene una autoridad superior a la tradición humana, la experiencia, la razón o la cultura. La Biblia sola es la norma por la que todo lo demás necesita comprobarse.

Lee Juan 5:46 y 47; y 7:38. Para Jesucristo, la Biblia es la fuente suprema para interpretar las cuestiones espirituales. ¿Cómo confirma la Biblia que Jesús es el verdadero Mesías?

Algunos afirman haber recibido “revelaciones” e instrucciones especiales de parte del Espíritu Santo, pero estas contradicen el claro mensaje de la Biblia. Para ellos, el Espíritu Santo ha alcanzado una autoridad superior a la Palabra de Dios. Quien anula la Palabra de Dios, escrita e inspirada, y evade su claro mensaje está pisando sobre terreno peligroso y no está siguiendo
la conducción del Espíritu de Dios. La Biblia es nuestra única salvaguardia espiritual. Solo la Biblia es una norma confiable para todas las cuestiones de fe y práctica.
“El Espíritu Santo habla a la mente y graba la verdad en el corazón a través de las Escrituras. Así expone el error y lo expulsa del alma. Es por medio del Espíritu de verdad, obrando a través de la Palabra de Dios, como Cristo subyuga a sí mismo a su pueblo escogido” (DTG 625).

Nunca debe interpretarse que el Espíritu Santo reemplaza la Palabra de Dios, sino que él obra en armonía con la Biblia y a través de ella para acercarnos a Cristo, por lo que la Biblia es la única norma para la auténtica espiritualidad bíblica. La Biblia brinda una sana doctrina (ver 1 Tim. 4:6) y,
como Palabra de Dios, es confiable y merece aceptación plena. No es nuestra tarea emitir juicio sobre las Escrituras. Al contrario, la Palabra de Dios, más bien, tiene el derecho y la autoridad de juzgarnos a nosotros y nuestro pensamiento. Al fin y al cabo, es la Palabra Escrita del mismo Dios.

¿Por qué la Biblia es una guía más segura en cuestiones espirituales que las impresiones subjetivas? ¿Cuáles son las consecuencias cuando no aceptamos la Biblia como la norma con la cual contrastar todas las enseñanzas e incluso nuestra experiencia espiritual? Si la revelación privada tuviese la última palabra en cuestiones espirituales, ¿por qué esto no conduciría más que al caos y al error?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 81 – Durante esta semana, CS cap. 32.