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EL CALENDARIO PROF脡TICO | Jueves 5 de marzo Lecci贸n 10

marzo 8, 2020

EL CALENDARIO PROFÉTICO | Jueves 5 de marzo Lección 10

Al final de la visión de las 2.300 tardes y mañanas, el profeta se asombra porque no puede entenderla (Dan. 8:27). Diez años más tarde, Gabriel viene a ayudar a Daniel a “entender” la visión (Dan. 9:23). Esta última revelación suple la información faltante y revela que la obra del Mesías se llevará a cabo hacia el final de un período de setenta semanas. Según el principio de día por año y el curso de los acontecimientos previstos, las setenta semanas deben entenderse como 490 años. Y el punto de partida para este período es la orden de restaurar y reconstruir Jerusalén (Dan. 9:25). Esta orden la emite el rey Artajerjes I en 457 a.C.

Permite que los judíos, bajo las órdenes de Esdras, reconstruyan Jerusalén (Esd. 7). De acuerdo con el texto bíblico, las setenta semanas están “determinadas”, o “cortadas”. Esto indica que el período de 490 años se ha cortado de un período de tiempo mayor; es decir, de los 2.300 años designados en la visión del capítulo 8. De esto se desprende que los 2.300 años y los 490 años deben tener el mismo punto de partida;
es decir, 457 a.C.

La profecía de las setenta semanas se divide en tres secciones: siete semanas, sesenta y dos semanas y la semana setenta.
Las siete semanas (49 años) probablemente se refieran al tiempo en el que se reconstruirá Jerusalén. Después de estas siete semanas, habrá 62 semanas (434 años) que conducen al “Mesías Príncipe” (Dan. 9:25). Por tanto, 483 años después del decreto de Artajerjes, es decir, en el año 27 d.C., el Mesías, Jesús, se bautiza y el Espíritu Santo lo unge para su misión mesiánica.

Durante la semana setenta, se llevarán a cabo otros eventos cruciales: (1) “se quitará la vida al Mesías” (Dan. 9:26); (2) el Mesías “confirmará el pacto con muchos” (Dan. 9:27). Esta es la misión especial de Jesús y los apóstoles a la nación judía. Se lleva a cabo durante la última “semana”, de los años 27 a 34 d.C.; (3) “a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda”
(Dan. 9:27).

Tres años y medio después de su bautismo (es decir, a la mitad de la semana), Jesús pone fin al sistema sacrificial (en el sentido de que ya no tiene más relevancia profética) al ofrecerse como el Sacrificio definitivo y perfecto del Nuevo Pacto, anulando así la necesidad de más sacrificios animales. La última semana de la profecía de las setenta semanas termina en 34 d.C., cuando Esteban muere como mártir y el mensaje del evangelio comienza a llegar no solo a los judíos sino también a los gentiles.

Lee Daniel 9:24 al 27. Incluso en medio de la gran esperanza y promesa del Mesías, leemos de violencia, guerra, desolación. ¿Cómo puede esto ayudarnos a confirmar que, en medio de las calamidades de la vida, todavía hay esperanza?

Reavivados por su palabra: Hoy, Salmos 32 – Durante esta semana, CS cap. 25.