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UN CONFLICTO CÓSMICO | Domingo 19 de julio Lección 4

julio 25, 2020

UN CONFLICTO CÓSMICO | Domingo 19 de julio Lección 4

Compara Apocalipsis 12:7 al 9, Efesios 6:12 y 2 Corintios 10:4. ¿Cómo influyen estos pasajes en nuestra comprensión de la oración intercesora?

La Biblia descubre el velo entre el mundo visible y el invisible. Hay un conflicto entre el bien y el mal, entre las fuerzas de la justicia y las fuerzas de la oscuridad, entre Cristo y Satanás. En este conflicto cósmico, Dios respeta la libertad humana. Nunca manipulará la voluntad ni coaccionará
la conciencia. Él envía a su Espíritu Santo para convencer a hombres y mujeres de la verdad divina (Juan 16:7, 8). Los ángeles celestiales entran en la batalla a fin de influir en las personas para la eternidad (Heb. 1:14). Dios también organiza eventos providenciales en la vida de las personas para guiarlas hacia él.

Lo que Dios no hará es forzar la conciencia. La fuerza es contraria al Reino de Dios. La coerción es ajena al principio del amor, que es la base de su gobierno. Aquí es donde la oración es tan significativa. Aunque Dios está haciendo todo lo posible para llegar a las personas antes de que oremos, nuestras oraciones desatan el poderoso poder de Dios. Respeta nuestra libertad de elección al orar por otro, y puede hacer más, a la luz de la controversia entre el bien y el mal, cuando oramos que si no lo hiciéramos.

Considera esta declaración cuidadosamente: “Forma parte del plan de Dios concedernos, en respuesta a la oración hecha con fe, lo que no nos daría si no se lo pidiésemos así” (CS 580). En el gran conflicto entre el bien y el mal, la oración establece la diferencia. Cuando oramos por alguien que no conoce a Cristo, se abren canales de bendición divina para que fluyan en su vida. Dios honra nuestra decisión de orar por ellos y trabaja aún más poderosamente en su favor.

Al tratar el tema de la oración intercesora, debemos reconocer humildemente que no entendemos completamente el accionar de Dios, pero esto no debe impedirnos entrar continuamente en las bendiciones que ofrece la oración para nosotros y para los demás.

¿Por qué crees que Dios obra más poderosamente cuando oramos que cuando descuidamos la oración? Incluso si no entendemos completamente cómo funciona todo, ¿por qué la exhortación bíblica de orar por otros debería impulsarnos a hacer exactamente eso?

Reavivados por su palabra: Hoy, Provervios 18.